“Rífate que me rifo”

RIVIERA MAYA, 12 de Diciembre.- Si hay un entrenamiento que más desgaste causa en la Pretemporada, es el trote en el Campo de Golf, por lo que hoy prácticamente el plantel celebró haber sostenido la última práctica ahí.
Hoy fue la última vez que el equipo trabajó en lo físico en el campo de golf, pues este viernes por la noche estarán regresando a Monterrey, y el jueves y viernes se entrenará en el hotel de concentración.
“Sobrevivimos al Campo de Golf”, se le escuchó comentar a un jugador al terminar la sesión de hoy, que consistió en un trote un tanto menos pesado, con intervalos de ritmo, pero bajo una humedad que desgastaba a cualquiera.
Tigres se levantó a las 6:30 de la mañana, para salir en autobús a las 7:00 rumbo al Campo de Golf Grand Coral, donde se trabajó por espacio de 50 minutos bajo las ordenes de Guillermo Orta, preparador físico.
Lo más destacable de estos entrenamientos fue que en el trote el grupo por lo general se vio compacto, es decir, no hubo en ningún día algún rezagado.
“Rífate que me rifo”, gritaban Carlos Salcido y Hugo Ayala cuando se hacía el último esfuerzo para terminar la sesión de hoy, la cual fue la más pesada por la humedad derivada al aguacero que cayó en esta parte del caribe mexicano casi toda la noche.
Al regresar del entrenamiento físico, el plantel desayuno en el restaurante Coral, del hotel, para luego pasar a descansar a sus habitaciones. La comida estaba programada a las 12:00 horas y el entrenamiento vespertino a las 16:00 horas.