Apareció la magia

SAN NICOLÁS DE LOS GARZA/ 8 DE ABRIL DE 2015.- Fue una noche mágica a lo largo de 85 minutos, todo iba conforme al script, el “dale Tigres” retumbaba en el Universitario ; parecía que el equipo local se iba a casa con una victoria más en su territorio, pero los últimos cinco minutos de partido todo dio un giro.

El Volcán cantaba a una sola voz, coreaba oles mientras veía la faena que desarrollaban los Tigres en el terreno de juego, tocando de lado a lado el balón, bajándolo con estilo, con jugadas de sexto año, pero justo cuando las casi 42 mil almas le daban la despedida al River Plate de la Libertadores, algo pasó.

Vino el primer gol de los Millonarios al 85 y minutos más tarde llegó el segundo. Lo que era fiesta en un clima templado y perfecto para jugar futbol, terminó entre relámpagos y una intensa lluvia que dejó a todo el Volcán con una sensación de desconcierto.

Pese a todo, el Volcán entero disfruto cada minuto este partido, vibró en toda su estructura con el primer gol de Egidio Arévalo y, a partir de ahí, todo fue una fiesta, en donde la coronación vino del pie de Damián Álvarez… Ahí el gozo corrió como lava por todos lados.

Hasta los cambios de dos de los personajes más queridos por la tribuna fueron coreados, la salida de Joffre Guerrón y Damián mereció aplausos de pie de los Incomparables, y a ellos agradecieron con los brazos en alto.

Y en uno de esos cambios ingresó Édgar Gerardo Lugo, llegó encendido y provocó que todo el estadio coreara con asombro los recortes, fintas y pases de primera intención que intentó, parecía un gran colofón para lo que se estaba viviendo, incluso, provocó el segundo gol con una jugada de crack.

Las jugadas tejidas desde la zona defensiva, pasando por Ayala, Jiménez, Guido, Arévalo, Sobis, Damián y prácticamente todo el plantel, provocaron un deleite en todos, fue como un concierto en el que el director mueve la batuta de uno a otro lado provocando sonidos exquisitos, ahí todo Tigres enseñó cómo se juega de primera intención y se controla al rival sin tener más tiempo la posesión de la pelota, sin embargo… llegó el pero.

Cuando mejor jugaba el equipo y el público acompañaba a la barra en todos sus cánticos con un Volcán encendido, vinieron dos distracciones que dejaron el empate 2-2 y que le concede un tanque de oxígeno puro a los Millonarios.

Sin embargo, para que River Plate llegue hasta el final de la fase de grupos de la Libertadores, hace falta que Tigres les de un respiro desde Perú, porque ahora requieren que los felinos derroten al Juan Aurich… Así que terminado el duelo en el Universitario, los Tigres, de seguro, ahora tendrán hinchas Millonarios.