Estamos en Semifinales… y a seguir soñando

Majestuoso, así puede definirse lo logrado hoy por los Tigres en la cancha del Universitario. Los felinos hicieron historia y por primera ocasión clasificaron a las Seminales de la Copa Libertadores, un sitio que coloca cada vez más cerca al equipo de lograr lo que ningún otro equipo mexicano: el título continental.

42 mi gargantas vibraron desde minutos antes de que arrancara el partido, no cesaron en dar el apoyo que necesitaba el equipo. Aparecieron las bufandas amarillas y tres mantas en la tribuna, señal de lo que iba a pasar en este encuentro… Simplemente el Universitario se convirtió en un verdadero volcán en erupción.

Rafael Sobis fue el comandante de este equipo, peleó cada balón con intensidad, con la garra que le corresponde a cualquier jugador que se pone una playera amarilla y azul de este equipo, pero no fue el único, Guido Pizarro fue un escudo capaz de destruir todo lo que pasaba por su zona, y de dar la salida cuando se requería.

La Palmera Rivas puso el ejemplo en la zona defensiva, se entregó por completo y supo reponerse a una falla en el primer tiempo que pudo haber sido el 2-0 para los Tigres. Pero el destino le tenía guardado un final mejor, obtener revancha con el tanto de la clasificación a las Semifinales.

Y mención aparte la de Enrique Esqueda, que no apareció en el marcador, pero que se entregó, peleó, aguantó golpes en mediocampo, buscó por arriba, por abajo, fue amonestado y cerca se quedó de anotar un tanto con un tiro cruzado que alcanzó a desviar el portero Esteban Dreer.

En este partido volvió a aparecer el toque de balón, el buscar al compañero mejor ubicado, aunque por momentos fueron contenidos por un Emelec que sabe morder al rival, que complicó la existencia al equipo de Ricardo Ferretti, y que con un solo tiro de peligro a la portería de Nahuel Guzmán intentaron  salvar la noche.

El juego

El partido arrancó con un Tigres lanzado al frente, con el objetivo claro de ir por el gol que requerían para, primero, empatar el marcador global y, después, sacar la ventaja lo antes posible para controlar el juego.

Apenas a los cinco minutos de juego cayó el primer tanto, obra de Sobis, en un tiro libre que cobró directo a la portería intentando buscar una pierna que los desviara, pero el arquero Dreer midió mal y ya no alcanzó a llegar para detenerlo.

El momento del partido estaba con el equipo de Ricardo Ferretti, dominaba el mediocampo, tocaba de lado a lado tratando de aumentar la ventaja, pero el balón se negó a entrar hasta en tres ocasiones.

A los 20 minutos Sobis volvió a cobrar un tiro de esquina buscando la cabeza de Guido Pizarro, quien no pudo darle dirección al esférico y el balón pasó por arriba del marco de Dreer, quien ya batallaba mucho con las llegadas felinas.

Tres minutos después Israel Jiménez se animó a filtrar un buen balón a Enrique Esqueda, quien por velocidad le ganó a la defensa del Emelec y pudo sacar disparo cruzado que se estrelló en el poste izquierdo de Dreer.

Y al 27 vino otra clara que se negó a ingresar al marco de los ecuatorianos: de nuevo Sobis en tiro de esquina para la Palmera Rivas que se elevó solo por encima de la defensa visitante y su cabezazo no encontró la red, se fue por un costado.

De ahí en adelante el juego se complicó, se ensució en el mediocampo con faltas constantes para cortar el partido, incluso el silbante Enrique Cáceres se guardó las tarjetas y para darle fluidez al juego.

Para el segundo tiempo la intensidad fue mayúscula, la tribuna festejó el ingreso de uno de sus ídolos más queridos, Damián Álvarez, quien venía recuperándose de una lesión y pasó toda la semana sin hacer futbol. A Damián le bastaron dos oportunidades para demostrar que el talento va mucho más allá de las condiciones físicas.

El Enano se lució, dribló, volvió locos a sus rivales y en una ocasión se animó a sacar disparo para exigir al arquero ecuatoriano, ahí Damián dejó en claro que no darían tregua al Emelec.

El resto fue un ir y venir de ambos equipos pero siempre jugando a la altura del mediocampo, sin embargo, Tigres siempre fue mejor, generó más peligro y recibió su premio al minuto 79, con un cabezazo salvador de Rivas, que coronó un gran desborde de Sobis y provocó el estallido del Universitario.

Ahora Tigres debe esperar a su rival, que en teoría saldrá del enfrentamiento entre el Internacional de Porto Alegre y el Independiente de Santa Fe, sin embargo, si en este juego clasifican los brasileños y Cruzeiro avanza sobre el River Plate, el draw de Semifinales se alteraría.

Tendrían que enfrentarse entre brasileños, por reglamento, por lo que el rival saldría del emparejamiento entre Racing de Avellaneda y Guaraní de Paraguay.

Las Semifinales se jugarían en julio, después de la Copa América, pero por lo pronto, hoy es momento de festejar y disfrutar que cada vez se está más cerca del título.

Alineaciones:

Tigres: Nahuel Guzmán; Israel Jiménez, Hugo Ayala, José Rivas y Jorge Torres Nilo; Guido Pizarro, Jesús Dueñas (Egidio Arévalo 89’) y Gerardo Lugo; Joffre Guerrón (Damián Álvarez 46’), Enrique Esqueda y Rafael Sobis.

Emelec: Esteban Dreer; John Narváez, Jorge Guagua, Gabriel Achilier y Oscar Gagui; Fernando Gaigur (Javier Charcopa 86’), Osvaldo Lastra (Bryan Angulo 80’), Pedro Quiñónez y Marcos Mondini (Robert Burbano 70’); Miller Bolaños y Emanuel Herrera.

Árbitro: Enrique Cáceres, de Paraguay