Lleva Palos felicidad a domicilio

MONTERREY, 22 de noviembre.- No puede hablar, no se puede mover y toda su vida está en una cama, pero aún así, Rubén Cepeda, un aficionado de los Tigres de la UANL, fue el más feliz al tener la visita de Enrique Palos.
La noche de este martes, el arquero de los Tigres llegó hasta la casa de Rubén, ubicada en la colonia Las Lomas, de Escobedo, para visitarlo y darle ánimos en su camino a la recuperación de un derrame cerebral que sufrió hace casi tres meses.
Rubén, de 21 años de edad, es fiel seguidor de los Tigres, incluso hacía los viajes a las diferentes plazas donde jugaba el equipo para estar cerca.
“El último partido que vio fue ante el Pachuca, cuando ganamos 5-0 en el Universitario, unos días después le vino el problema, nos convulsionó, cayó en coma dos veces y nos cambió la vida”, explica Rubén Cepeda papá.
Al saber la historia de Rubén, Palos aceptó ir hasta su casa para hablar con él, darle ánimos y hasta hacer una oración junto a su cama para su pronta recuperación.
“¿Estás contento que haya venido a visitarte?”, le preguntaba Palos al joven, quien cerrando los ojos le respondía que sí, a lo que el arquero de los Tigres le regresaba una sonrisa.
La familia de Rubén se mostró agradecida con la visita, y no dejaron pasar la oportunidad de tomarse la foto con Palos, considerado hoy en día un indiscutible del cuadro titular del equipo.
Al final, antes de irse, Palos le pidió a la familia dejarlo solo con Rubén para hacer, juntos, aunque no pudiera hablar, una oración pidiendo que su recuperación llegara  pronto.