Muestra Lobos su lado paternal

SAN NICOLÁS DE LOS GARZA, 11 de Febrero.- Ni ser superlíder, o anotar cuatro goles en seis juegos, se compara con una cascarita en la cancha del Estadio Universitario con Lola, su hija.
Lucas Lobos vivió una mañana inusual, en la que la principal protagonista fue su hija mayor, quien nació en España, pero desde hace cinco años ha vivido en Monterrey.
El capitán y mediocampista llegó al Universitario acompañado por Lola y su suegro, y tan pronto se puso la ropa de entrenamiento, salió a la cancha donde por unos 10 minutos jugó con Lola, quien le insistía que le enseñara a dominar el balón.
“Papi, así es como quiero hacerle, mira”, le decía la niña a Lobos, mientras la pequeña se colocaba el balón en la nuca, agachada, para mantener el esférico sin movimiento.
Lucas se acercó y la ayudó a que la pelota se quedara un rato dominada por Lola, quien sólo sonreía.
Luego vino la cascarita, por espacio quizá de dos minutos, pero suficiente para hacer más fuerte el lazo entre padre e hija, todo sobre el pasto del Estadio Universitario, donde el capitán ya fue campeón de Liga y de goleo individual.
Como el entrenamiento fue regenerativo, sólo consistió en un trote ligero, en el que parecía que Lola participaría junto a su papá, pero al final la pequeña optó por tomarse un jugo al lado de su abuelo.