Tienen un momento de relax

CANCÚN, 23 de Junio.- Una caminata por la playa de media hora, como para estirar músculos, y un tiempo de voleibol fue la manera en como los Tigres de la UANL cerraron la primer semana de pretemporada en la playa.

El plantel tuvo un entrenamiento ligero, empezando a las 9:00 horas, para terminar cerca de las 10:30 y tener el resto del domingo libre, teniendo la indicación de regresar a la concentración a la hora de la cena.

La caminata fue de cerca de cuatro kilómetros, haciendo un tiempo de media hora, para regresar a la playa del hotel de concentración, donde ya estaba lista la cancha de voleibol.

Ahí sólo unos cuantos optaron por meterse al agua, como Emanuel Villa, en lugar de jugar voleibol, mientras que otros, como Juninho y José Rivas, convivieron con sus familias, quienes los acompañan desde el viernes.

La competencia en el voleibol se volvió, por momentos, intensa y atrevida, sobre todo cuando alguien buscaba hacer un pique pegado a la red, o bien regresar el servicio lo más incómodo posible para el rival.

Por momentos fue tal la intensidad, que tardaban hasta casi un minuto en que se registrara punto a favor o en contra.

Al final entre risas, las bromas y con los dorsos y espaldas llenos de arena los felinos rompieron filas en una concentración que ha servido para conocerse y adaptarse al grupo, sobre todo para los recién llegados.

Tigres volverá al trabajo fuerte este lunes, con doble entrenamiento. Primero en el campo de golf, y por la tarde en la cancha del hotel, ya con el capitán Lucas Lobos incorporado a la Pretemporada.