Hasta siempre Bato, ya eres leyenda

SAN NICOLÁS DE LOS GARZA | Sábado 18 de mayo de 2019.- Osvaldo Agustín Batocletti Ronco partió de este mundo la noche del viernes 17 de mayo, a la edad de 69 años, tres meses y 26 días, pero su legado en el futbol mexicano y, sobre todo, con Tigres, siempre será inmenso e imborrable.

Se le conocía como ‘El Tigre más Tigre’ por la forma en la representaba y defendia a la institución para la cual trabajó hasta su último aliento, y se le adjudicaba ser la inspiración del auténtico Perfil Tigre, ése que define a un futbolista con carácter, entrega y, sobretodo, que juega con pasión por los colores que representa.

Nació en San Nicolás de los Arroyos, Argentina en 1950, y a la edad de 20 años inició su carrera futbolística, militando en clubes como Racing Club, Lanús y Unión de Santa Fe. Sólo cuatro años le bastaron para que un equipo mexicano decidiera traerlo a nuestro futbol y conociera la tierra que tanto amó hasta el final de sus días.

Fue el León quien lo trajó a México y ahí llamó la atención de varios equipos locales por su estilo férreo de juego, capacidad de anticipación y presencia física. En 1977 estuvo a punto de firmar con el Monterrey junto a su compañero uruguayo de la fiera, Walter Daniel Mantegazza, pero por azares del destino la operación se vino abajo, apareció Tigres y desde el prinicpio todo fue amor a primera vista.

Mantegazza y él llegaron para encabezar una renovación que tenía en mente el equipo universitario en ese entonces, quienes junto con Gerónimo Barbadillo, Tomás Boy y muchos otros se unieron al famosísimo y también finado, Carlos ‘Tanque’ Miloc.

Todos juntos iniciaron la primera época de oro de Tigres, se coronaron en los campeonatos de 1977-1978 y 1981-1982, derrotando en la Final a equipos como Pumas y Atlante.

Bato fue pilar indispensable en ese equipo, como capitán le tocó comandar a un equipo que lo respetaba por sobre todas las cosas, no sólo por su presencia física, calidad en el campo y espíritu inquebrantable, sino por su don de gente.

Pasaron los años y el amor por los colores amarillo y azul incrementaba. De nacer en San Nicolás de los Arroyos llegó a vivir a San Nicolás de los Garza hasta sus últimos días, en los que sólo se alejó de casa para atenderse de su terrible mal que lo aquejaba desde hace más de año y medio.

Se retiró en 1984 como todo un ídolo y comenzó su carrera como entrenador, en donde recorrió un largo camino por Tigres, Tigrillos, Irapuato, Correcaminos y otros más acompañanado a su colega y amigo, Tomás Boy.

Se le recuerda por ser el hombre que comandó una histórica remontada ante el América, en el llamado Aztecazo de los Cuartos de Final del Apertura 2005. Tigres perdió en el Uiversitario 3-1 en la Ida, pero en la Vuelta, en el Coloso de Santa Úrsula, el carácter que Bato le imprimió a ese equipo los hizo remontar algo que parecía increíble, y ganaron 4-1 para avanzar a las Semifinales.

La carrera de Batocletti siempre estuvo ligada a los felinos, cuando su época como entrenador parecía terminar se incorporó al Club universitario a trabajar con los niños y jóvenes, desde las Academias Tigres, viajando por toda la República Mexicana, Estados Unidos y parte de Centroamérica, llevando el espíritu del equipo.

Fue la imagen del reality Fábrica de Garra en sus dos temporadas, conductor de Zona Tigres en televisión, imagen y comandante del programa Tigres por los Niños que llevaba activación física a las escuelas de Nuevo León, e imagen de la institución en muchos eventos en los que siempre se le reconocía como uno de los máximos ídolos del equipo.

Cuando llegó el futbol femenil, Tigres le encomendó la dirección técnica del equipo y el con gusto lo tomó. En su primer torneo el plantel se quedó en la Semifinal, pero en el segundo se coronó campeón al lado de un gran grupo de jugadoras que encontraron en él un padre más que un entrenador.

Fue previo a la Final ante Rayadas que Bato les reveló que tenía cáncer y sería su último partido para dedicarse a sus tratamientos, ellas dieron todo en el campo y le dedicaron el triunfo.

Todavía en este último campeonato femenil, el lunes 13 de mayo por la mañana y desde el hospital, horas antes de la Final, le pidió a todo a la institución que le llevaran el segundo título de Liga… y sus deseos fueron órdenes.

En Tigres lo recordaremos, más allá de su legado en la cancha, por su fortaleza, porque aunque las quimioterapias iban y venían, siempre acudía al trabajo con una sonrisa, saludado a todos los empleados de la institución, regalando chistes, extendiendo palabras de aliento para quien lo necesitaba, contando anécdotas y siendo un amigo.

Descanse en paz, uno de los hombre más emblemáticos en la historia de nuestro equipo, un caballero dentro y fuera de la cancha, jugador, gran compañero y mejor amigo.