Tigres en Qatar, nuestra última noche

DOHA, Qatar, 10 de Febrero.- Con cierta nostalgia, pero al mismo tiempo con toda la emoción intentando explotar por estar en la Final del Mundial de Clubes, es como se dio el día de la última noche en tierras mundialistas para el plantel de los Tigres de la UANL.

La mañana fue como casi todas aquí en Doha, desayuno ruidoso, pues no faltaba la música de Nahuel Guzmán o de Carlos González, y después el traslado del equipo a la Universidad de Qatar, nuestra casa estos últimos 10 días.

Antes, el equipo de utilería había hecho la avanzada, pues había que acomodar todo para el último entrenamiento en esa Cancha 5 y 6 que albergó nuestra preparación para vencer primero al Ulsan de Corea del Sur y al Palmeiras de Brasil.

David Barrios, Jacobo Gómez y Francisco González se la jugaron en grande para atender todas las necesidades de un plantel de 24 jugadores y cuerpo técnico igual de exigente que al momento de disputar un balón.

El entrenamiento fue tenis-balón para un calentamiento en forma, donde hasta el técnico Ricardo Ferretti participó, teniendo como compañero a Guido Pizarro.

Más tarde vendría la cascarita, donde el equipo del capitán Pizarro cerraba la estadía en tierras árabes con la etiqueta de invicto, pues el once comandado por André-Pierre Gignac nunca le pudo ganar en las cuatro que enfrentaron.

Pero esta vez la foto no era sólo con el ganador, el grupo se unió y la fotografía fue con todos juntos, incluyendo nuestra afición virtual que viajó hasta acá, al igual que directiva y demás cuerpo técnico.

Si bien aún no amanecía en Monterrey, acá ya era medio día del cumpleaños del Patón Guzmán, por lo que lo festejaron con pasillo y pamba loca, aunque por la noche, en la cena, le esperaba el pastelazo.

La tarde transcurrió con descanso para la mayoría, masaje para algunos, video juegos para otros y la reta de ping pong no paró hasta la tarde-noche.

La cena fue normal, pero especial a la vez, pues el pastelazo sobre Nahuel dio pie a las palabras del Patón, frente a todos, y a quienes les dijo que eran su familia, y los invitaba a seguir soñando con levantar la copa del Mundial de Clubes.

Tigres está en Qatar, y se irá dejando huella no sólo en su afición y todo México, sino también hasta en los empleados del Hotel ST Regis, que durante nuestra estancia buscaron la manera de atendernos al máximo.